A fondo

Menos trabas para un futuro sostenible en la gestión de activos

angel-martinez-aldamaUna gran mayoría de las Gestoras de Fondos que operan en España (85%) está satisfecha con la aplicación, desde el pasado mes de marzo, del reglamento europeo sobre divulgación de información relativa a la sostenibilidad en el sector de los servicios financiero (SFDR), confiando en que servirá, entre otros, para promover una adecuada gestión de los riesgos de sostenibilidad. No obstante, la sensación generalizada en esas mismas entidades es que el calendario de aplicación del reglamento SFDR debería haberse empezado a aplicar una vez se aprueben las normas de desarrollo (RTS), para evitar así la confusión al inversor y más gastos de adaptación que repercuten directamente en las entidades.

Estas son algunas de las conclusiones de una encuesta que hemos realizado recientemente desde el Observatorio INVERCO para analizar la percepción de las Gestoras de Fondos en relación con distintos aspectos sobre sostenibilidad, sobre cómo están incorporando las estrategias ESG en sus carteras, analizando si ha mejorado el conocimiento de los partícipes en este ámbito o relacionado con la formación que están recibiendo los profesionales.

Ángel Martínez-Aldama. Presidente del Observatorio Inverco

Un partícipe más preparado, la gran enseñanza tras un año de crisis

Gonzalo Meseguer 2018

Al comienzo de 2020, nada hacía presagiar todo lo que éste nos depararía, pero ya estamos en 2021, con la esperanza de mayores luces que sombras y vislumbrando, poco a poco, una mejoría en todos los sentidos. Desde un punto de vista eminentemente de ahorro o inversión, podemos decir alto y claro que los partícipes se han comportado con mucha madurez y calma durante todo este periodo. Madurez, pese a la extrema volatilidad de todo el año, con fuertes caídas de los mercados en la primera parte de año para después acabar con importantes alzas. Y calma, pues el partícipe no perdió los nervios y mantuvo la compostura en todo momento. Toda esta situación, no nos engañemos, ha resultado una verdadera prueba de fuego para medir si los pilares básicos que deben estar presentes en la estrategia de ahorro o inversión de un partícipe no se han visto afectados por este terremoto en forma de pandemia.

En este escenario, el V Estudio sobre la visión de los partícipes de fondos y sus gestoras que presentamos en octubre con el Observatorio Inverco suponía la “prueba del algodón” para medir ese grado de madurez y calma que antes mencionaba, en un momento, digamos, poco propicio. Pues bien, el estudio arrojaba algunas conclusiones muy interesantes. Por un lado, que el 76% de los partícipes recomendaría a un amigo invertir en un fondo de inversión por la rentabilidad, la diversificación y al ser un producto regulado y supervisado y que incluso un tercio define la renta variable como el activo preferido (¡y con la que estaba cayendo en los mercados en esos momentos!).

Gonzalo Meseguer. Observatorio Inverco

 

El ahorro para la jubilación en España o la parábola del niño desatendido

Foto Daniel Blanco1Érase una vez un niño llamado “ahorro jubilación” nacido en España allá por finales de los 80 con la Ley 8/1987 de Regulación de Planes y Fondos de Pensiones, y su posterior Reglamento 1307/1988, ambos bien conocidos por los profesionales del sector. Sus padres estaban muy contentos y confiaban en criarlo bien y convertirlo en un hombre de provecho para la sociedad española. La exteriorización de los compromisos por pensiones por parte de las empresas y la aprobación progresiva de una fiscalidad atractiva para las aportaciones individuales y contribuciones empresariales a productos de previsión (en algunos casos, de hasta 24.500 euros anuales para personas con edades cercanas a la jubilación) hacían pensar que ese niño pronto alcanzaría una estatura cercana a las de sus vecinos británicos, suecos, daneses u holandeses, entre otros.

Desgraciadamente, ese niño a partir de la adolescencia iría recibiendo cada vez menos atención de sus padres y tutores. Estos fueron negligentes con comportamientos tales como la eliminación de la reducción en cuota del Impuesto de Sociedades por contribuciones empresariales a planes de pensiones de empleo; no llegar a enviar nunca la carta de la Seguridad Social que informaría a los ciudadanos sobre sus derechos de pensión pública futura (obligación contemplada en la Ley 27/2011, de 1 de agosto, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de Seguridad Social); o la progresiva reducción de los límites de aportaciones a productos de ahorro previsional hasta dejarlos en tan solo 2.000 euros por año a partir de 2021, lo que ya es un hecho para muchos españoles cuyo empleador no promueve un plan de pensiones de empresa, o también para el amplísimo colectivo de autónomos sin empleados, los cuales no pueden acceder a un plan de este tipo. En resumidas cuentas, y siguiendo con el símil, tenemos al chaval abandonado en la calle y con pocos visos de hacer carrera con él, por mucho que sus mayores anuncien que contemplan promover un vehículo de ahorro jubilación por parte del Estado para todas las empresas españolas, del que todavía no se tienen ni detalles, ni fechas concretas.

 

Daniel Blanco Martín, experto del Observatorio Inverco

Cuatro puntos de actuación para la gestión de activos en 2021

angel-martinez-aldama

Hace justo un año, cuando analizábamos el porvenir para los mercados financieros, tras un 2019 espléndido en términos de rentabilidad, tanto en renta fija como en renta variable, sin saber lo que se nos venía encima, pensábamos en el inminente Brexit, en la guerra comercial entre Estados Unidos y China con las elecciones americanas en perspectiva, en el escenario de tipos negativos prolongado sine die o en la desaceleración de la economía a nivel mundial, como los principales catalizadores que harían traccionar a los mercados en un contexto de ciertas dudas y síntomas de agotamiento.

Lo cierto es que todo este planteamiento saltó por los aires cuando, todavía en el primer trimestre, la crisis sanitaria originada en China se convirtió en pandemia mundial y provocó la paralización de la actividad económica durante meses en todo el mundo. Un año después, es complicado realizar ningún tipo de predicción sin conocer cuál será el efecto de la vacuna, ni los plazos para su distribución a una parte significativa de la población que nos permita alcanzar una cierta vieja normalidad en todos los aspectos.

Ángel Martínez-Aldama – Director del Observatorio INVERCO

Diversificación en tiempos de COVID-19

La pandemia ha puesto a prueba y ha revolucionado el entorno en el que interactuamos. Es pronto para evaluar las implicaciones que tendrá, pero se puede afirmar categóricamente que es un fenómeno global. No hay rincón del mundo donde no haya salpicado y la capacidad con la que se expande no entiende de límites ni fronteras. Es el inicio de una época de cambios afectando a las prioridades y decisiones en el ámbito social y económico, tanto privado como gubernamental. En términos de mercados financieros, también conviene reflexionar sobre qué implicaciones tendrá esta crisis sobre las inversiones. El Covid ha tenido un efecto inmediato y no hay activo financiero que no se haya visto impactado, pero con matizaciones.

A corto plazo, su huella ha sido muy divergente en el comportamiento de la renta variable según los países, y especialmente por sectores o compañías. Valga como ejemplo el contraste entre sectores vinculados con el turismo, como las compañías de cruceros, y sectores ligados a la salud como el farmacéutico. Estos cambios tan bruscos son difíciles de prever y la forma de atemperarlos es mantener una cartera diversificada que limite esa volatilidad.

Ana Martín de Santa Olalla Sánchez. Observatorio Inverco

El inversor español se curte en los mercados

Foto Valentín ArroyoLa cultura y el criterio financiero de nuestros compatriotas sigue mejorando año a año. Es probable que la sequía de rentabilidad proporcionada por los tipos de interés haya acelerado este proceso, empujando a los ahorradores a despojarse del conservadurismo que hasta hace poco les ha caracterizado.

Como todos recordaremos, el año 2019 dio una cosecha de rentabilidad excelente para casi todos los activos en los que se puede invertir. Todo funcionó bien, desde la renta fija, las materias primas, el petróleo y muy especialmente la renta variable. Afortunadamente esto vino acompañado por la mayor cifra histórica de volumen de patrimonios invertidos por los ahorradores en Fondos de Inversión desde su inicio, por lo que un número creciente de partícipes pudieron beneficiarse de esta rentabilidad. El promedio que dieron los Fondos fue 7,2%.

Valentín Arroyo, experto del Observatorio Inverco.

El KID, inversión transparente en tiempos de coronavirus

En tiempos de crisis, una de las principales claves para tomar decisiones de inversión acertadas es la transparencia. La pandemia por coronavirus ha tenido gran repercusión en los mercados financieros y, en este contexto de incertidumbre y la volatilidad, el inversor debe ser capaz de mantener la calma y no dejarse llevar por el pánico en los mercados. Ninguna situación es definitiva y, por ello, es fundamental analizar todas las decisiones para dar el paso más acertado en cada momento, con miras a seguir invirtiendo a largo plazo.

Es habitual, no obstante, meditar las decisiones a conciencia en épocas de crisis, pues el inversor se sentirá más cómodo y seguro si cuenta con información básica y clara sobre el producto que está pensando contratar, sin dejar cabos sueltos a la hora de cerrar una inversión. Desde hace unos años, como parte de la normativa UCITS IV, las entidades del sector cumplen con una labor fundamental para apoyar a los inversores en este proceso mediante la elaboración del documento de datos fundamentales (KID, por sus siglas en inglés, Key Investor Document). A través de este folleto, el inversor puede conocer las características esenciales del vehículo de inversión que está pensando contratar, desde la rentabilidad que el producto ha ofrecido históricamente hasta los niveles de riesgo a los que estaría expuesta nuestra inversión, pasando por el plazo indicativo de la inversión, así como los costes y comisiones asociados al vehículo de inversión.

Arantxa López Chicote, experta del Observatorio Inverco.

Ahorro periódico, un esfuerzo con merecida recompensa

ECarolinaMateol confinamiento ha revolucionado todos los aspectos de la sociedad: la forma en la que interactuamos entre nosotros, nuestro modelo de trabajo, cómo nos comunicamos e incluso el papel que tenemos como consumidores dentro de la economía. Las semanas de paralización de la actividad no esencial y los meses confinados han impactado directamente sobre la economía a nivel mundial, pero también sobre el ahorro de los ciudadanos. De hecho, según el INE, el ahorro en el primer trimestre del año se situó en 11,2% de la renta disponible, casi tres puntos superior al periodo anterior y el gasto de las familias en consumo cayó más de un 5%.

En la nueva normalidad, es fundamental mantener los hábitos de ahorro adquiridos durante estos meses de confinamiento. A pesar de la situación incierta en la que nos encontramos actualmente, no debemos cesar en nuestra intención de ahorrar para almacenar un buen colchón que nos permita atender los compromisos futuros, siendo uno de los más importantes nuestra jubilación. Al fin y al cabo, ya contamos con la base para comenzar.

Carolina Mateo, experta del Observatorio Inverco.

Los factores ASG salen reforzados de esta pandemia

Teresa Casla Uriarte, Presidenta y CEO de Fonditel.La Covid-19 nos ha dado tiempo. “Tiempo para pensar, para parar y para reiniciarnos”. La humanidad siempre innova después de la crisis y el coronavirus reformará por completo la geopolítica, las sociedades y los mercados tal y como los conocemos hoy en día. Sin duda, estamos ante el evento político, económico y psicológico de nuestras vidas, que impulsará la transformación en los años venideros.

Los periodos de crisis aceleran la historia. Las tendencias avanzan o se ven desplazadas súbitamente por otras nuevas. Si bien la tendencia hacia la sostenibilidad ya estaba en marcha, la crisis de la Covid-19 no ha hecho más que acelerarla. El gobierno corporativo y la sostenibilidad salen reforzados con la pandemia.

Las empresas con mejores calificaciones ASG han tenido un mejor comportamiento relativo en los meses de marzo y abril, los más duros de esta crisis en la que estamos inmersos.